🧼 Receta de jabón artesanal para lavadora con aceite reciclado

¡Ah, qué maravilla! Crear nuestro propio jabón es un acto de alquimia y una declaración de amor hacia la Tierra. Reutilizar el aceite que usamos en la cocina y transformarlo en un potente jabón para la ropa no solo es una solución sostenible, sino también un gesto mágico que conecta con esa sabiduría ancestral que llevamos dentro.

Hoy te voy a guiar paso a paso para elaborar un jabón artesanal duro, y con un poder limpiador que hará que tu ropa quede impecable. Este jabón lo podrás rallar y convertir en escamas, listo para disolver en agua y usarlo en cada colada.

OJO. Se trata de una receta sencilla que os hemos adaptado según el aceite que hemos utilizado (cada jabón tiene su índice de saponificación). Si quieres profundizar más y conocer cómo elaborar jabones con todo tipo de detalles, te recomendamos el 3º volumen (el elemento Tierra) de “La Magia de Las Plantas”.

¿Qué ingredientes necesitarás?

Ingredientes (para unos 1,5 kg de jabón) 

ingredientes jabon artesanal
  • 1 kg de aceite de oliva reciclado (puede ser de cocina: aceite de freír, oliva, girasol… pero siempre bien filtrado para retirar restos de comida).

  • 135 g de sosa cáustica (hidróxido de sodio).

  • 300 gr de agua destilada o agua de lluvia filtrada.

  • 10 gr de aceite esencial de pomelo o limón

  • Una pizca de sal (7 g) – ayuda a endurecer el jabón y mejorar su durabilidad.


Herramientas necesarias

  • Guantes de goma y gafas de protección (la sosa cáustica es muy potente, hay que manejarla con cuidado).

  • Una olla grande de acero inoxidable.

  • una batidora o turmix

  • Un molde (puede ser un tupper grande o una caja de madera forrada con papel de horno).

  • Báscula de cocina para medir los ingredientes.





Proceso de elaboración, ¡vamos allá!

1. Filtrar el aceite reciclado

Antes de comenzar, asegúrate de que el aceite reciclado esté bien filtrado. Puedes usar un colador fino o una gasa para retirar impurezas. Si el aceite tiene un olor fuerte, puedes calentarlo un poco con una cáscara de limón para neutralizarlo.

2. Preparar la lejía casera (mezcla de sosa y agua)

Con mucho cuidado, coloca los 300 ml de agua destilada en un recipiente de cristal o acero inoxidable.

Añade poco a poco la sosa cáusticaNunca al revés (recuerda: la sosa se añade al agua, no el agua a la sosa). Hazlo en un lugar ventilado y con protección, ya que la mezcla desprende vapores.

Remueve suavemente hasta que la sosa se disuelva por completo. Notarás que la mezcla se calienta, es normal. Déjala reposar hasta que baje la temperatura.

3. Mezclar el aceite y la lejía

Cuando la lejía esté templada (alrededor de 40-50°C), comienza a verterla en el aceite poco a poco.

Con el túrmix bate suavemente hasta que empiece a saponificar y la textura se vuelva más sólida y opaca

4. La traza mágica

Sigue batiendo hasta que la mezcla empiece a espesar. Esto puede tardar entre 15 y 30 minutos. Cuando veas que al levantar la cuchara, la mezcla deja un rastro sobre la superficie (lo que se llama "traza"), estás en el punto perfecto.

5. Añadir la sal y el aceite esencial

Añade la pizca de sal diluida en un poquito de agua tibia para darle más dureza al jabón. Si deseas un aroma agradable, este es el momento de añadir los aceites esenciales. Yo te recomendaría pomelo, lavanda, árbol de té o limón, ya que tienen propiedades antibacterianas y aportan frescura.

6. Verter en el molde

Vierte la mezcla en el molde elegido, alisando la superficie con una espátula.

7. Dejar reposar

Deja reposar el jabón durante 24 a 48 horas en un lugar fresco y seco. Una vez que esté firme, desmóldalo y córtalo en barras o piezas del tamaño que prefieras.

8. El tiempo de curado

Este paso es crucial: deja que el jabón cure durante 4 a 6 semanas. Durante este tiempo, la sosa cáustica terminará de reaccionar y el jabón se volverá más suave y menos agresivo para la piel.

🌟 Cómo usar tu jabón casero en la lavadora 🌟

Una vez curado, ralla el jabón en escamas finas. Puedes usar un rallador de cocina o una picadora.

Jabón líquido casero:

  • Mezcla 2 cucharadas de escamas de jabón con 500 ml de agua caliente.

  • Remueve hasta que se disuelva por completo.

  • Guarda la mezcla en un frasco y úsala como detergente líquido.

Escamas directamente en el tambor:

  • Coloca una cucharada de escamas en un saquito de tela o directamente en el tambor de la lavadora.


🔮 Si quieres potenciar el poder limpiador, añade una cucharadita de bicarbonato o percarbonato de sodio junto con el jabón rallado.

🔮 Si tu ropa está muy sucia, añade vinagre blanco en el compartimento del suavizante. Ayuda a desinfectar y suavizar las prendas.

Y así, de lo cotidiano surge la magia. Convertimos lo que parecía un residuo en un recurso poderoso. ¡Cada lavadora será un pequeño ritual de limpieza y cuidado por nuestro planeta!

Recuerda, cada vez que uses este jabón, estarás cerrando un ciclo de sostenibilidad y conciencia. Porque no hay mejor hechizo que cuidar de lo que nos cuida.

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