Plantas de Piscis

PLANTAS PARA ACOMPAÑARNOS DURANTE ESTE TRÁNSITO HACIA LA PRIMAVERA

Las plantas de Piscis drenan, mueven la linfa, cuidan los pies y las mucosas, equilibran los líquidos del cuerpo — todo con generosidad jupiteriana, todo desde el agua que todo lo abraza y todo lo disuelve. Son las plantas del umbral: las últimas del invierno, las que asoman tímidas anunciando que la primavera ya se puede oler, las que mueven la linfa estancada — ese mar interior que en este signo necesita fluir.

Plantas que activan el sistema linfático y drenan los líquidos: Júpiter que expande: pies, sistema linfático, líquidos del cuerpo, aparato glandular y mucosas

Las plantas de Piscis drenan, mueven la linfa, cuidan los pies y las mucosas, equilibran los líquidos del cuerpo — todo con generosidad jupiteriana, todo desde el agua que todo lo abraza y todo lo disuelve. Son las plantas del umbral: las últimas del invierno, las que asoman tímidas anunciando que la primavera ya se puede oler, las que mueven la linfa estancada — ese mar interior que en este signo necesita fluir.

Las que cuidan los pies cargados por los meses de frío: el ácido úrico acumulado, los pies hinchados que piden movimiento, la piel endurecida que necesita ser renovada.

Las que protegen las mucosas — ese tejido delicado que en Piscis pide ser nutrido y calmado. Las que limpian las vías respiratorias que el invierno ha ido llenando, que expulsan la mucosidad con la misma naturalidad con que el cuerpo expulsa lo que ya no necesita.

Las que drenan sin agotar, que depuran sin vaciar, que mueven los líquidos del cuerpo con la misma suavidad con que el agua se escurre por la tierra para nutrir el brote tierno. Las que asoman en los márgenes del huerto anunciando el milagro: que la primavera ya está aquí.

  • Diente de León (Taraxacum officinale)

    Planta de raíz profunda, hojas dentadas en roseta, flor amarilla solar. Drena el sistema linfático, depura la sangre, activa el movimiento de los líquidos del cuerpo. Una de nuestras grandes aliadas en la transición del invierno a la primavera, cuando el cuerpo lleva meses acumulando y necesita empezar a soltar. Se aprovecha entera: cada parte tiene su preparado y su momento.

    Hojas y flores: se recolectan en primavera, las hojas más tiernas antes de la floración. Infusión: tres tazas al día. Diuréticas, depurativas, ricas en vitaminas y principios amargos que activan el hígado y mueven la linfa.

    Raíz: se puede recolectar también en primavera, junto a la roseta de hojas basales, aunque su mayor concentración de principios activos — especialmente la inulina — es en otoño. Decocción: hervir 2-5 minutos, tres tazas al día antes de las comidas. Colerética y hepatoprotectora, gran aliada del hígado, la vesícula y el sistema digestivo.

  • Fumaria (Fumaria officinalis)

    Planta delicada de tallos ramificados, flores pequeñas rosadas con ápice oscuro, que crece en los márgenes de los huertos y las tierras removidas como si quisiera aprovechar el espacio que otros dejan. Mercurio y Júpiter trabajan juntos en ella: depura la sangre, regula los líquidos del cuerpo, drena la linfa con suavidad. Una planta de las que trabajan sin hacer ruido.

    Se recolecta la planta entera florida en este momento. Infusión: dos tazas al día durante un ciclo lunar.



Plantas que cuidan los pies: retención, ácido úrico, gota

Ortiga (Urtica dioica)

La gran depurativa de la primavera. Urticante, de hojas dentadas, que pide que nos acerquemos con respeto y con guantes. Su fuerza es marciana — directa, sin rodeos — pero su acción en los líquidos del cuerpo es profunda: depura el ácido úrico acumulado durante los meses de frío, drena riñones y sistema linfático, remineraliza los tejidos. Una de las primeras en asomar en los márgenes húmedos del huerto.

Se recolectan las hojas tiernas al inicio del elemento Aire, con guantes. Infusión: tres tazas al día, máximo un ciclo lunar.

Plantas que protegen y regeneran las mucosas

Marrubio (Marrubium vulgare)

Planta lunar. Sus hojas velludas y grises, su porte discreto y sólido a la vez, su textura suave al tacto — todo en ella habla de la Luna. Crece en los bordes de los caminos, en los lugares pedregosos y secos, con una constancia tranquila. Es la gran expectorante de la tradición: fluidifica la mucosidad, abre las vías respiratorias que el invierno ha llenado de congestión, tonifica los tejidos de las mucosas. También diurética por sus sales potásicas, trabaja la retención de líquidos y el ácido úrico elevado con la misma calma con que todo lo hace la Luna.

Se recolectan las sumidades floridas cuando la planta entra en floración, a partir del elemento Aire. Infusión: dos tazas al día. Contraindicado en embarazo y lactancia.

Malva (Malva sylvestris)

Flores malvas con venas oscuras, hojas redondeadas y suaves, planta que crece con generosidad por todo el territorio. Luna y Júpiter en su forma más abrazadora: emoliente, protectora, que cubre y calma las mucosas irritadas — boca, garganta, digestivo, vías urinarias. Una de las plantas que más agradece el cuerpo cuando lleva meses expuesto al frío y la sequedad del invierno.

Se recolectan las hojas y flores a lo largo de la primavera y inicio del verano*.* Maceración fría de hoja y flor: dejar en agua fría toda la noche y tomar a lo largo del día. También en infusión de hoja y flor.

Plantas tónicas

Tomillo (Thymus vulgaris)

El pequeño caballero de florida armadura que no falta en ningún botiquín. Sol, Venus y Luna trabajan juntos en él: antiséptico de las mucosas, tónico del sistema inmune, vigorizante y cálido en los momentos en que el cuerpo necesita que le recuerden que la primavera está llegando. Una de las plantas que mejor acompañan el tránsito del invierno: seca, aromática, con ese perfume que ya anuncia el calor.

Las hojas todo el año; la sumidad florida en elemento Aire. Infusión, hidrolato o tintura. También en cocina, con toda su fuerza medicinal.

La planta del umbral

Adormidera (Papaver somniferum)

Luna, Júpiter y Saturno. Pétalos como seda al viento, frágiles y solemnos a la vez. La adormidera es la planta del umbral por excelencia: aparece justo en el paso de Piscis a Aries, cuando el invierno no ha terminado del todo y la primavera ya empuja. Calma la inflamación de las mucosas, sedante suave del sistema nervioso, relajante. Una planta que pide ser usada con reverencia y dosis moderadas.

Se recolectan los pétalos a principios del elemento Aire. Pétalos en infusión suave. Las semillas, en cocina.

Tabla de acción terapéutica

Preparados para Pisics

Infusión drenante linfática: diente de León + fumaria. Tres tazas al día, un ciclo lunar.

Infusión depurativa: ortiga + diente de León. Para el ácido úrico y la retención acumulada durante el invierno.

Infusión de mucosas: malva en maceración fría. Dejar las hojas en agua fría toda la noche, tomar a lo largo del día.

Infusión expectorante: marrubio + tomillo. Para liberar las vías respiratorias del invierno.

Infusión tónica de primavera: tomillo + ortiga. Remineraliza y activa.

Infusión calmante del umbral: pétalos de adormidera + malva. Suave, para el final del día.

Tintura drenante: fumaria + diente de León. Maceración en alcohol de 40-50º durante un ciclo lunar. 20 gotas tres veces al día.

Para profundizar en las signaturas, correspondencias planetarias y formas tradicionales de uso de estas plantas, puedes encontrar información ampliada en nuestros libros La Magia de las Plantas.

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